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Roadie Guide

Cambió el tono, no la canción: cómo usar números para transponer una progresión

Mat revisa una hoja doblada con la progresión 1–4–5–1 escrita en G mayor, A mayor y D mayor dentro de un espacio de ensayo.

“Está muy alta. Vamos a hacerla en A.”

Si traías anotado G – C – D – G, esa frase puede sentirse como si alguien acabara de cambiarte toda la canción a cinco segundos de empezar.

Pero si ya estás pensando en números, no cambió toda la canción.

Cambió el tono.

La relación entre los acordes puede quedarse exactamente igual.

Vamos por partes.

Primero conserva la progresión

En la nota anterior usamos G mayor para entender una progresión muy sencilla:

G – C – D – G

Dentro de G mayor esos acordes ocupan estas posiciones:

1 – 4 – 5 – 1

Eso significa que nuestra progresión no es sólo una lista de nombres.

También tiene una estructura.

Empieza en el primer grado, va al cuarto, después al quinto y regresa al primero.

Ese patrón es lo primero que tienes que conservar cuando alguien cambia la tonalidad.

No empieces moviendo acordes al azar.

Empieza por esto:

1 – 4 – 5 – 1

Ésa es la parte que no cambió.

Ahora cambia el mapa

Supongamos que alguien dice:

“Mejor en A mayor.”

Perfecto.

Ya no estamos usando el mapa de G mayor.

Ahora usamos:

A – B – C# – D – E – F# – G#

Y numeramos las posiciones:

A · B · C# · D · E · F# · G#
1 · 2 · 3 · 4 · 5 · 6 · 7

Ahora busca las mismas posiciones que teníamos antes:

1 = A
4 = D
5 = E

Entonces:

1 – 4 – 5 – 1

se convierte en:

A – D – E – A

La progresión cambió de acordes.

Pero no cambió de estructura.

G–C–D–G y A–D–E–A están diciendo lo mismo

Mira ambas progresiones juntas.

En G mayor:

G – C – D – G
1 – 4 – 5 – 1

En A mayor:

A – D – E – A
1 – 4 – 5 – 1

Los nombres son diferentes.

Los números son iguales.

Eso es transponer una progresión: moverla a otra tonalidad conservando la relación entre sus acordes.

No necesitas que cada acorde se quede con el mismo nombre.

Necesitas que cada acorde conserve su lugar dentro del nuevo mapa.

Por eso pensar en números te puede ahorrar bastante tiempo.

Transponer no significa mover todos los dedos igual

Aquí aparece una confusión común.

Cambiar una canción de G a A no significa necesariamente que vas a mover exactamente la misma figura física dos trastes y listo.

A veces una forma puede trasladarse así.

Otras veces cambiarás posiciones, usarás otra digitación, un capo, acordes abiertos, cejillas o una distribución distinta entre instrumentos.

Eso es una decisión de ejecución.

La transposición que estamos aprendiendo aquí ocurre antes:

**¿Qué acorde cumple la misma función en la nueva tonalidad?**

Si la progresión es:

1 – 4 – 5 – 1

y ahora estamos en A mayor,

la respuesta es:

A – D – E – A

Después decides cómo tocar esos acordes en tu instrumento.

No mezcles las dos preguntas.

Primero encuentra los acordes correctos.

Después busca la manera cómoda de tocarlos.

Haz el mapa antes de empezar a adivinar

Imagina este escenario de ensayo.

Traes:

G – C – D – G

La voz no queda cómoda y alguien pide subir la canción a A.

Puedes intentar pensar:

“G sube a A… entonces C… ¿qué sigue? ¿D? ¿E?”

Y quizá llegues a la respuesta.

Pero estás resolviendo cada acorde por separado.

Con números haces otra cosa.

Primero traduces la progresión original:

G – C – D – G
=
1 – 4 – 5 – 1

Luego construyes el nuevo mapa:

A = 1
D = 4
E = 5

Y sustituyes:

1 – 4 – 5 – 1
=
A – D – E – A

Ya está.

La lógica puede usarse con progresiones más largas, pero no necesitamos correr todavía.

Prueba ahora con D mayor

Vamos a mover la misma progresión otra vez.

La tonalidad ahora será D mayor.

Su escala es:

D – E – F# – G – A – B – C#

Numérala:

D · E · F# · G · A · B · C#
1 · 2 · 3 · 4 · 5 · 6 · 7

Busca:

1 = D
4 = G
5 = A

Entonces nuestra progresión:

1 – 4 – 5 – 1

se convierte en:

D – G – A – D

Ahora tenemos tres versiones de la misma estructura:

G – C – D – G
A – D – E – A
D – G – A – D

Tres tonalidades.

La misma relación:

1 – 4 – 5 – 1

El número es la instrucción que viaja

Ésa es la parte útil del sistema.

Si tu papel sólo dice:

G – C – D – G

y alguien cambia el tono, tienes que reconstruir la progresión.

Si además sabes que es:

1 – 4 – 5 – 1

tienes una instrucción que puede viajar a otra tonalidad.

No quiere decir que debas dejar de aprender nombres de acordes.

Necesitas ambos.

El nombre te dice qué tocar aquí y ahora.

El número te dice qué posición ocupa ese acorde dentro de la canción.

Cuando entiendes las dos cosas, cambiar de tono deja de sentirse como empezar desde cero.

Pruébalo antes del próximo ensayo

Escribe en una hoja:

1 – 4 – 5 – 1

Ahora haz tres columnas.

En G mayor:

1 = G
4 = C
5 = D

Resultado:

G – C – D – G

En A mayor:

1 = A
4 = D
5 = E

Resultado:

A – D – E – A

En D mayor:

1 = D
4 = G
5 = A

Resultado:

D – G – A – D

Toca las tres versiones.

No necesitas hacerlo rápido.

Mientras cambias de una a otra, repite mentalmente:

1 – 4 – 5 – 1

El objetivo es dejar de sentir que son tres progresiones distintas.

Son la misma estructura en tres tonalidades.

Lo importante para el próximo ensayo

Si alguien dice:

“Vamos a cambiarla de tono.”

No empieces por mover acordes a ciegas.

Primero identifica la progresión en números.

Después construye el mapa de la nueva tonalidad.

Y finalmente reemplaza cada número por el acorde que ocupa esa posición.

En G mayor:

1 – 4 – 5 – 1 = G – C – D – G

En A mayor:

1 – 4 – 5 – 1 = A – D – E – A

En D mayor:

1 – 4 – 5 – 1 = D – G – A – D

Cambió el tono.

No cambió la relación entre los acordes.

Y ésa es la idea que te conviene llevar al ensayo.

En la siguiente pieza vamos a cerrar esta primera vuelta de fundamentos con algo que aparece escrito todo el tiempo en charts y setlists:

C/E, G/B y otros acordes con diagonal.

Ahí veremos qué significa cuando el nombre del acorde te pide una cosa y la nota después de la diagonal te pide otra.

Primero lo básico. Lo demás se monta después.