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On Repeat

PASS THE AUX: Nickelback — 20 canciones para escuchar más allá de la reputación

Vera Ghost organiza una playlist de 20 canciones de Nickelback en una sala de escucha mientras Oli descansa cerca.

Hay bandas que conoces primero por una canción. Otras llegan por un disco, un concierto o alguien que insiste en pasarte el aux. Y luego están las bandas cuya reputación entra al cuarto antes que ellas.

Nickelback pertenece a ese último grupo. Antes de darle play, mucha gente ya trae una opinión preparada: éxito masivo, radio, memes, rechazo, nostalgia, guilty pleasure. Todo eso existe alrededor de la banda. Pero ninguna de esas etiquetas suena por sí sola.

Hace unos días Vivi dejó Hate to Love: Nickelback entre sus tres documentales musicales para tener en el radar. Su nota mira justamente esa tensión entre éxito, rechazo público e identidad. Yo me quedé con la otra mitad de la conversación: las canciones.

Antes de quedarte con la reputación, escucha el catálogo.

Acto I — La puerta que todos conocen

1. How You Remind Me

2. Someday

3. Photograph

4. Far Away

5. Rockstar

No tendría sentido empezar una ruta por Nickelback fingiendo que sus canciones más grandes no existen. How You Remind Me fue la puerta de entrada para millones de personas; Someday confirmó una fórmula de tensión y melodía; Photograph convirtió la memoria en uno de sus coros más reconocibles; Far Away se fue al lado emocional y Rockstar exageró el imaginario de fama hasta volverlo parte del propio mito de la banda.

Este primer bloque es el Nickelback que ya conoces aunque creas que no lo escuchas. Y ésa es justamente la razón para ponerlo primero: antes de buscar rarezas, conviene reconocer el tamaño de la puerta.

Acto II — Hay más guitarras aquí de las que recuerdas

6. Leader of Men

7. Too Bad

8. Because of You

9. Animals

10. Burn It to the Ground

Después bajamos de la radio al amplificador. Leader of Men sirve para mirar una etapa anterior al fenómeno global. Too Bad mantiene ese peso de Silver Side Up que a veces queda tapado por How You Remind Me. Because of You empuja The Long Road hacia un terreno más duro, y Animals y Burn It to the Ground recuerdan que la banda nunca dejó de disfrutar un riff grande, directo y sin demasiada modestia.

Aquí cambia la conversación. Si tu recuerdo de Nickelback se quedó en baladas de radio, este bloque corrige el encuadre. No porque descubra una banda secreta, sino porque devuelve al frente algo que siempre estuvo ahí: guitarras más pesadas, baterías hechas para empujar y una forma de rock que entiende perfectamente el tamaño del escenario al que quiere llegar.

Acto III — La otra cara del catálogo

11. Savin’ Me

12. If Everyone Cared

13. Gotta Be Somebody

14. Never Gonna Be Alone

15. Lullaby

Si el segundo acto sube el peso, el tercero abre espacio. Savin’ Me y If Everyone Cared muestran lo cómoda que puede sentirse la banda cuando baja un poco la velocidad sin perder el tamaño del coro. Gotta Be Somebody lleva esa búsqueda hacia el pop-rock de estadio; Never Gonna Be Alone se queda en la compañía y Lullaby empuja todavía más hacia la vulnerabilidad.

Ésta es probablemente la parte del catálogo que explica mejor por qué Nickelback pudo mantenerse tanto tiempo en conversación. El contraste entre riff y melodía no es un accidente lateral: es parte central de su identidad. Puedes preferir una cara sobre la otra, pero escuchar ambas juntas vuelve la fotografía más completa.

Acto IV — Después del meme

16. When We Stand Together

17. What Are You Waiting For?

18. Feed the Machine

19. San Quentin

20. Those Days

La última vuelta importa porque no quería dejar a Nickelback congelado en 2005. When We Stand Together abre la década siguiente; What Are You Waiting For? muestra una etapa más pulida y expansiva; Feed the Machine devuelve peso y tensión; San Quentin entra con más agresividad; y Those Days cierra mirando hacia atrás desde una banda que ya carga décadas de historia encima.

No todo aquí necesita demostrar evolución radical. A veces la historia de un catálogo también está en las cosas que permanecen: el gusto por un coro enorme, la guitarra como ancla, una voz inmediatamente reconocible y la capacidad de cambiar de intensidad sin dejar de sonar a la misma banda.

Primero en orden. Después, si quieres, rompe la ruta

Esta playlist tiene veinte canciones porque Nickelback necesita más espacio que un “best of” rápido, pero tampoco quería convertir PASS THE AUX en una discografía completa. La idea es que cada bloque responda una pregunta distinta: ¿por dónde entró todo el mundo?, ¿dónde está el músculo de la banda?, ¿qué pasa cuando baja la guardia?, ¿y qué siguió después de que la conversación cultural parecía haber decidido quiénes eran?

La primera vez, escúchala en orden. Después sí: shuffle, favoritos, descartes, regreso a un disco completo o al documental que Vivi dejó anotado. La playlist no busca defender a Nickelback ni pedirte que cambies de opinión. Sólo propone algo mucho más sencillo: que la opinión llegue después de escuchar.

Porque una reputación puede durar años. Un buen riff también.

Some songs never leave.